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El sector privado está dispuesto a seguir invirtiendo, pero precisamos de reglas claras y previsibles

Marcelo Tulissi, Presidente de CACPY, realizó esta afirmación durante el Panel “Regulación Tic: la necesidad de una construcción conjunta”, realizado en el marco de la 31° edición de las Jornadas Internacionales organizadas por ATVC y CAPPSA.

El panel moderado por Cecilia Dominguez, contó con la presencia de los distintos sectores de la industria, Antonio Roncoroni, Presidente de la Federación de Cooperativas del Servicio Telefónico de la Zona Sur – FECOSUR; Alejandro Lastra, Director de Regulación y Asuntos Públicos – Telefónica Movistar de Argentina; Francisco Barreto, Vice Presidente de Asuntos Externos y Regulatorios - DIRECTV Argentina; Ariel Graizer,Presidente de la Cámara de Internet – CABASE; Hernán Verdaguer, Director de Asuntos Regulatorios – Telecom Argentina; Marcelo Tulissi, Presidente de la Cámara Argentina de Cableoperadores Pyme – CACPY

La pluralidad representada en los expositores, con amplio acuerdo sobre los temas abordados, constituyó uno de los eventos más significativos del encuentro.

Ariel Graizer expresó: “nuestro sector contiende a más de 1200 empresas PyMEs que dan servicio en el interior del país y genera 60.000 empleos directos junto con 120.000 indirectos. Somos parte del desarrollo de las localidades, de las comunidades donde estamos. La industria en su totalidad ha tenido una enorme evolución. Hoy es prácticamente imposible encontrar una localidad donde no haya servicio. El despegue fue en el año 2000 a partir de la desregulación de las telecomunicaciones.

Hoy contamos con el 68% de los hogares conectados, con una velocidad promedio de 40 mb por segundo. Esos datos nos colocan en el segundo puesto en la región. Hemos logrado todo esto, a pesar de algunos obstáculos. Entre ellos, las trabas que existen en muchas localidades para poder desplegar redes. Esto forma parte de uno de los temas que debe resolverse desde el Estado para cumplir con el compromiso de conectar a todos los argentinos. Tenemos ese compromiso y la pandemia ha sido una ratificación de este. En las dos primeras semanas de pandemia, el tráfico de nuestras redes aumento un 45%. Dimos respuesta a esa demanda sin problemas. Para cumplir el desafío de conectar al 100% de los hogares, precisamos reglas claras, previsibilidad para realizar las inversiones que nos permitan llevar a la Argentina a la economía del conocimiento que permita la transformación del país. Deben abordarse situaciones de abuso como competencia por debajo de los precios o la situación de nuevos actores que tienen un trato desigual respecto de las obligaciones y responsabilidades.

Las telecomunicaciones en Argentina son el fruto de un ecosistema donde convivimos grandes, medianos y chicos, sean Cooperativas o formas tradicionales de propiedad. Es lógico que los nuevos actores, que utilizan las redes para brindar sus servicios, se sienten a una mesa donde las asimetrías sean solucionadas. La discusión con las OTT se da en todas partes del mundo. Es complejo un escenario donde se nos regula a quienes invertimos en dólares y cobramos en pesos, con el agregado de la regulación y el congelamiento de precio.

También precisamos que el Regulador y los estados nacionales, provinciales y municipales, entiendan que deben ser facilitadores. La calificación de Servicio Público y el congelamiento de precios en un sector en competencia, afecta la prospectiva. Tenemos más penetración que el Agua y el Gas, gracias a la competencia, la colaboración, la creatividad y la inversión”.

Alejandro Lastra acordó con lo expresado por Graizer y amplió: “cuando ves nuestro sector, ves una inmensa red de inversión por la que transita la economía y el desarrollo del país. Facilitamos el ingreso y el desarrollo de la economía del conocimiento, a través de la cual se generan U$D 6.000 millones de exportación. Para aumentar la velocidad, para generar más externalidades y beneficios precisamos que la transformación acelerada que se da, que se aceleró aún más con la pandemia, se traslade a la regulación y la normativa. La industria debe tener una voz más firme, más fuerte, para explicar a la sociedad, para mostrar la importancia que tiene en la vida cotidiana, en el futuro y el crecimiento. En este camino es imprescindible la articulación con el sector público. Lo que primero debemos lograr es repensar esa relación, que esté exenta del sesgo ideológico, para pasar a priorizar políticas. Hacia dentro del sector, también debemos hacer lo mismo. Debemos hallar la forma de articularnos más entre nosotros, entendernos y ver los problemas que presenta la Argentina y cómo aportar a la solución.

La pandemia ha mostrado que la brecha digital es un tema central. Nuestra industria tiene la vocación de construir la solución entre todos. De llevar la conectividad a todos los argentinos. En ese punto es necesario construir un uso planificado, ordenado, del Fondo de Servicio Universal para beneficiar a los más vulnerables. También abordar mecanismos de financiamiento de largo plazo y bajo interés para las PyMEs y Cooperativas, en conjunto con una política fiscal que promueva la inversión y abandone la concepción regresiva. La complementariedad con las empresas estatales es imprescindible. Hoy estamos superponiendo redes, superponiendo esfuerzos, eso hace ineficiente la inversión. El diálogo, la articulación público privada, es el centro de cada una de estas cuestiones”.

Antonio Roncoroni sumó su mirada como histórico y – tal como él se calificó– más longevo participante del panel: “las Cooperativas damos servicio donde nadie, ni el Estado, lo daba. A lo largo del tiempo ha quedado demostrado que la integración con los grandes es posible, beneficiosa para el sector y, sobre todo, beneficiosa para la Argentina. El ejemplo de mi pueblo es muy válido. En Gesell nos integramos a las tres compañías más grandes. Les conectamos sus antenas para que ellos den un mejor servicio en nuestra localidad. Esa es una muestra de la desinteligencia que significa construir redes superpuestas. Ahora bien, es necesario abordar la problemática de las OTT. La mayor desigualdad que existe en el sector es el constante drenaje de dólares que se van al exterior por estos servicios, sin contrapartida. Es preciso que estos actores extranjeros tengan las mismas reglas y obligaciones que nosotros. Si no, se constituye en una competencia desigual. Para ello, la interacción con el Estado es central. Una interacción que evite asimetrías como la resultante de las últimas medidas que termina subsidiando el consumo de los más pudientes en detrimento de las inversiones ante el congelamiento de precios que impide las inversiones. Este panel contiene la resolución y la solución de la conectividad de los últimos cien años del país. Necesitamos no sólo que se regule, necesitamos que se promocione, que se impulse el aumento de la conectividad”.

Marcelo Tulissi destacó: “las OTT tienen una ventaja absoluta. No son consideradas Servicio Público, no precisan licencia, no tienen las cargas de las asociaciones de representación de terceros, no precisan permisos municipales, no pagan tasas de ningún tipo. Es claro que la cancha esta muy inclinada. En paralelo a estas ventajas que ellos tienen, nosotros debemos invertir en más infraestructura, que ellos utilizan para monetizar sus servicios y tensionan nuestras redes. El Estado debe abordar este tema y regularlo. El Estado debe abandonar el péndulo constante de cambios y crear reglas y políticas que den certezas de inversión a mediano y largo plazo. Esa es la llave del desarrollo, sin previsibilidad las inversiones son imposibles. Nosotros estamos dispuestos a seguir avanzando, pero el Estado debe ser articulador y facilitador, no pensar en dar la última milla como en algunas provincias por medio de las SAPEM. En esto debemos destacar el rol de ARSAT que ha sido desde su génesis, complementario.

También debemos abordar el doble rol de las OTT. Compiten con nosotros en servicio y son proveedores y propietarios de contenidos fundamentales como el deporte. Es preciso remediar esto para que no se pierdan miles de fuentes de trabajo”.

Hernán Verdaguer, por su parte, amplió: "Garantizamos el servicio en la pandemia. Fue un desafío enorme y agradecemos a los miles de trabajadores que lo permitieron. Hay una gran inversión hecha y se vio en que empezamos todos a valorar lo que significa la conectividad. Permitió la digitalización de muchas empresas en un lapso muy breve. La innovación y la digitalización son el presente y el futuro, la convergencia ya excede al sector. Somos facilitadores de otras industrias, de otras empresas, de otros servicios. La continuidad de este desarrollo se logra sólo con más y más inversión. En Latinoamérica el 75% de la inversión en infraestructura es privada. Es la mayor evidencia de la necesidad de previsibilidad y diálogo público privado. El Presidente de ATVC, Walter Burzaco, llamó al diálogo, al igual que Claudio Ambrosini, el Presidente del Enacom. Somo una industria madura, con voluntad de continuar invirtiendo. Hoy, más temprano, escuchamos el panel de 5G, que es lo que se viene. Yo creo que hay una necesidad de inversión que es muy fuerte. Precisamos de reglas claras y perdurables. Lo que hemos invertido hasta ahora no va a bastar, vamos a tener que invertir mucho más. El proceso de digitalización es inevitable, no es una opción, es una necesidad”.

Francisco Barreto sumó el llamado a “continuar con la historia de la cual nos sentimos orgullosos. Tenemos muchísimo camino por recorrer y concuerdo y reitero la necesidad de previsibilidad”.

En referencia a la pandemia, destacó que la industria reaccionó de una “manera muy humana, rápida y audaz”. “Reforzamos nuestra oferta básica de contenidos, información y educación. Las empresas del interior del interior han reaccionado muy bien”, explicó.

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